martes, 22 de enero de 2013

Me encontré una pluma


Me encontré una pluma
con fragancia de ámbar.

Hermosa y suave
perdida en mi cama.

Negrísima ella
triste a despedida.

La guardo en mi mano
la protejo, la extraño.

Me encontré una pluma
diferente a cualquier otra.

A esta pluma la acompaña
una hebra de plata.

De esta pluma brotan besos
y sexo, y caricias

Esta pluma, como ella
ahora es mía.

1 comentario:

  1. Eso de "fragancia de ámbar" me hizo recordar como yo con curiosidad le buscaba formas al ámbar cuando me encontraba con la corteza de algún árbol "herido", ademas que en muchas ocasiones me gustaba masticarlo.
    Muchas veces suele ser el papel, pero me gusta que en tu poesía aparezca la pluma primero como centro de inspiración y segundo que esa esa pluma lo que escribe su propia palabra.

    ResponderEliminar