lunes, 21 de octubre de 2013

II

Encenderé una vela para decirte adiós, papá.

Tus memorias desmembradas ya han huido. Tu piel de pino envejeció. No quedan rastros.

Papá, tu niña linda se ha perdido. Me convertí en una mujer que sangra y grita, que se toca y se presiona y se disfruta. Una mujer que no camina ya de espaldas.

Papá, vivo en una casa que me habla, que me insulta y me hiere y me desarma. Una casa que es pasado y sólo casa.

Papá me enamoré en una ciudad que no me pertenece, una ciudad de aire, de ruido y de baile. Ciudad que significa sólo un hombre, un hombre que no eres tú, pero me quiere.

Así ves, papá, cómo he crecido, ya tengo pechos y orgasmos y ambiciones. Porque soy exactamente eso que nunca has visto.

Soy más que una extranjera enamorada. Veo más allá de los libros y las tallas. Soy más que las ciudades y las máscaras.

Soy, ese puente en el que te has ido.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Tengo las manos arrugadas.
Quise permanecer en el espacio
y envejecí luchando contra el tiempo.

Tengo las pupilas dilatadas.
El sueño se difunde entre las sábanas
el sol me perturba en las mañanas.

Tengo el alma humedecida.
El viento me desgasta mientras pasa
mis raíces se levantan, no lo aguantan.

Amor, tengo tus huellas en mi vientre.
Se oscurecen por las noches
se retuercen lentamente

me absorben, me penetran
dentro
muy dentro, hasta llegar allí

donde nos separamos.



martes, 2 de julio de 2013

Descansar

Dormir es un verbo muy atractivo. Descansar es una acción que no siempre se consigue.

Mientras observaba el lago desde mi ventana, una sombra oscura me hablaba. Susurraba y susurraba, palabras que no alcanzaba a entender, pero la paz que el lago me transmitía era lo único en lo que estaba interesada.

-Rápido, rápido- decía la sombra.

-¿Rápido?- logré descifrar los susurros, pero seguía sin entender lo que querían decirme. Sin despegar la vista del lago, traté de concentrarme en el sonido del viento.

-Sshhh, sshhh

Los susurros comenzaron a molestarme, ya estaban interrumpiendo mi paz. Volteé para verle el rostro a la sombra, pero un estruendoso ruido me sorprendió, sentí un escalofrío y el miedo comenzaba a nublar mi visión. El lago se alejaba perdiéndose entre gritos. 

Desperté. Unos ojos claros penetraban los míos. Entendí lo que su verde mirada quería decirme. Dejé escapar un gemido como último intento de recuperar la paz, pero el sabor acérrimo de sus manos intimidó mis suspiros.

-Sshhh

Me quedé inmóvil. La imagen del lago era lo único en lo que pensaba, pero ahora me resultaba repugnante, más desagradable que el sudor de sus manos. Un recordatorio de que no vendría más. 

Yo sólo quería descansar.

El hombre seguía allí, sobre mí, sin decir una palabra, pero nuestras miradas se comunicaban. La mía, cristalizada, le decía que no tenía miedo, pues ya sabía lo que iba  a ocurrir. Él asentía.

La sombra seguía susurrando a lo lejos. Ya no podía soportar más. Sólo quería que todo acabara. Las sábanas me atravesaban la piel, mi cabeza se hundía en la almohada. Su mirada era cada vez más punzante, más hiriente. Y por mucho que intentara cerrar mis ojos, no lo conseguía. No lo conseguía.

Yo sólo quería descansar.

Los susurros se alejaban poco a poco. Otro fuerte ruido me estremeció. Escalofríos. Sus ojos se cerraron, y el sabor acérrimo se despegaba de mis agrietados labios. Sentí como mi piel rasgada comenzaba a ser acariciada. Caricias sutiles, caricias curativas. Respiré hondo y la imagen del lago se volvía nítida. Podía escuchar al viento nuevamente. Sus ojos se abrieron y me atravesaron el alma. Sentí como la luz se me escapaba. Solté un último suspiro.


La sombra siguió susurrando. Descansa en paz.

viernes, 21 de junio de 2013

Y no es así

Y no es así
que me consume la vergüenza
el no mirarte
humedecida por el tiempo
el no quererte
resumida en la distancia
el no escucharte
que te pierdo entre mi pelo.

No es así
que tengo el alma retorcida
que se me esconde
la lengua entumecida
que mi sexo resplandece
ante tus miedos
que te tengo a ti no amante
no te tengo.

Y no es así
que eres la sombra del deseo
que eres el hambre
de mi cielo reprimido
eres el centro
de mi pecho enardecido
flor de cactus que me grita

que no olvido.

martes, 28 de mayo de 2013

Qué amor sino sexo

Qué amor sino sexo
sexo que perdura en la distancia
distancia que es la sombra del tener

Qué tener sino besos
besos que humedecen hasta el viento
viento que es tu pelo entre mis dedos

Qué dedos sino lengua
lengua que es memoria de tu pecho
pecho que desgarro por deseo

Qué deseo sino gritos
gritos que se ahogan en las sábanas
sábanas que exhalan nuestro aroma

Qué aroma sino sexo
sexo que busca y sigue, sigue
sigue hasta elevarse


en la última palabra.

Resurrección

Lavaste mis pies para sanarlos
soy la santa trinidad
que cuestiona tus pecados

Destruiste una a una las astillas
soy las llagas de tus manos
removidas

Hermanos que pretenden ser salvados
se desvanecen
ante un grito lujurioso

Desvestiste a la vergüenza apresurado
sin tiempo fui el amor
envejecido

Patricio no te pierdas en las llamas
soy tu nombre

de rodillas perdonado.

martes, 21 de mayo de 2013

Solombra


Quiero ser ondas de arena
que se formen en tus pies
soy el cactus que contempla el ermitaño
fui el reflejo del sol sobre tu sexo.

Quiero ser ese lunar azul sobre tus labios
soy el deseo molido por tus dedos
fui el gemido que uno intenta proteger.

Quiero ser tu cabello degradado
soy tu lengua atrapada en el recuerdo
fui la oscuridad posada en tu solombra,
el suspiro jadeante del después.